¿Qué es un Mandala?
Esta podría ser tu primera pregunta. Dada la importancia del tema puedo adelantarte - ya que los vamos a usar en algunos ejercicios del libro - que un Mandala es, en primer lugar, un círculo. Se trata de una palabra de origen sánscrito (lengua antigua de la India), que significa círculo mágico. Y es que en el Tíbet (Región del sudoeste de China), y entre los seguidores de Buda, el Mandala es un elemento importante para lograr la relajación, concentración y meditación.
En la cultura occidental también ha estado presente. Los Mandalas clásicos de la cultura cristiana, representan a Cristo en el centro y los evangelistas o sus símbolos, en los puntos cardinales. Este círculo de connotaciones especiales representa un símbolo sagrado, que ha servido a varias culturas y generaciones por sus propiedades curativas y espirituales, propiciando la integración física y espiritual del ser humano.

Algunos especialistas, como el psicólogo Carl Gustav Jung, los utilizan como parte de su terapia al tratar a personas con problemas en su equilibrio emocional. También es útil para desarrollar la energía creativa en los individuos, ya que es una manifestación espacio-temporal del hombre.
No hay reglas ni especificaciones para construir Mandalas. En Proyecto ESPIGA sugerimos que, después de un preámbulo con ejercicios de Gimnasia Cerebral pasiva o activa, dibujes y colorees cualquier imagen que se te ocurra en un momento dado dentro de un círculo, teniendo cuidado de iniciarlo desde la periferia, de afuera hacia adentro. También puedes “simplemente” contemplarlos, para lograr una forma de meditación muy efectiva contra el estrés y los bloqueos emocionales. |